Implementando mejoras con CMMI-SVC ML2

Trabajamos con el Gobierno del Estado de Durango para desarrollar un plan de mejora en sus procesos enfocado al logro de los objetivos de negocio.

Durango es un Estado ubicado al noroeste de la República Mexicana. Es uno de los Estados más grandes territorialmente y trabaja cada día para lograr un Gobierno Digital.

Dentro de la Dirección de Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones, el Departamento de Durango Digital, liderado por el I.E. Rodolfo Nava Favela en conjunto con el Área de Aseguramiento y Control de la Calidad, liderado por la Ing. Sonia Pauda Martínez, tenía como necesidad poder detectar las brechas que permitan el establecimiento de un plan de mejora en sus procesos, enfocado al logro de los objetivos de negocio. A su vez, su reto principal era lograr certificar sus procesos y obtener mejores resultados.

Conociendo esta necesidad, nuestra labor como empresa fue realizar un diagnóstico para lograr que esas brechas sean trabajadas y definir nuevos procesos. Hicimos uso de las buenas prácticas de Scrum para obtener una rápida retroalimentación y aprender de las decisiones que se tomaban relacionadas a los procesos. Asimismo, a través de talleres y sesiones con el equipo, se lograron ver avances en la transformación de sus debilidades, convirtiéndolas en fortalezas para asegurarse de la calidad requerida para obtener su certificación.

Beneficios esperados e identificados

Finalmente, el Departamento de Durango Digital del Gobierno del Estado de Durango logró certificarse en: Digital Government – CMMI Services V2.0 (CMMI-SVC) with SAM – ML2.

CMMI les ha permitido construir capacidad, conseguir una mejora en la satisfacción del cliente a través del soporte de sistemas informáticos en tiempo y forma, desarrollo de soluciones informáticas a la medida del cliente dentro del mismo Gobierno del Estado de Durango, procesos basados en metodologías ágiles brindando mejores resultados en los servicios/software entregados al cliente,  en el compromiso de los empleados y en el rendimiento de toda la organización. El poder no está en las prácticas por sí solas, sino en la habilidad para ayudar a identificar gaps de rendimiento, permitiendo hacer foco en las mejoras que generarán más impacto.